martes, 12 de febrero de 2013

LA TREGUA...

la tregua Mario Benedetti

empecé a leer este libro en un momento critico en tiempos dificiles y fue mi salvavidas, tal vez por esto le tome tanto cariño, este libro marco mi alma, y fue artífice de la conexion que se creo con Mario Benedetti, me lo presto una amiga, por cosas de la vida nunca había leído a Benedetti pero fue maravilloso.

es una novela que cuenta la relación amorosa que se da entre Martín Santomé (además con los nombres de los protagonistas quien no queda cautivado) que es un empleado de cincuenta años un tanto amargado otro tanto triste, que es viudo y tiene tres hijos una mujer y dos hombres con los cuales su relación es practicamente nula y una chica de veinte años Laura Avellaneda. tal vez sea la percepción de romanticismo que poseo pero es tan natural tan poco llena de magia de reinos y caballeros despampanantes, de meloseria a la que nos acostumbran, que cuando lo lees la forma en que sale de la boca de Martín la entonación Avellaneda como la llama él, así simple sin rótulos sin ningún apelativo ni palabras de esas que se categorizan como muestra de afecto con un simple avellaneda, que resume todo y nada, que demuestra su amor por esa mujer no por cierta característica ni la convierte en un objeto o en un posecion, es la narración diaria esa mención ese gran honor a las pequeñas cosas a los momentos especiales a las ilusiones a la felicidad de los actos, de ese pedacito de alegría entre una historia gris de ruina asfixia y frustracion

no me gusto el final pero es la realidad no todo es rosa y es algo que el libro muestra, que podemos tener momentos grises nublados a veces pueden llegar a ser totalmente oscuros, prefiero la sinceridad de Benedetti que las patrañas de muchos escritores, de las vidas perfectas, amo los libros de realismo desgarrado de historias verdaderas, de dolor, de sufrimiento, de frustracion, de sentimientos, por eso fue que cree una conexion con los dioses griegos esos tan similares en su actuar los de carne y hueso de odio y rencores, de amores y traiciones.

parte de las cosas que me demuestran que un libro me a marcado es el hecho de recordar ciertas frases de maravillarme con ellas, de intentar retener en la memoria una cita, el numero de la pagina, el contemplar la posibilidad remota de crear un recuerdo.

"De veras, todavía le tengo estima pero estoy segura de que no hubiera podido ser ni medianamente feliz con él." "Bueno,¿por qué estás tan segura?¿No decías que es un buen tipo?" "Claro que lo es. Pero no alcanza. Ni si quiera puedo achacarle que él sea muy frívolo y yo muy profunda, porque ni yo soy tan profunda como para que me moleste una buena dosis de frivolidad, ni él es tan frívolo como para que no llegue a conmoverlo un sentimiento verdaderamente hondo. Las dificultades eran de otro orden. Creo que el obstáculo más insalvable era que no nos sentíamos capaces de comunicarnos. Él me exasperaba; yo lo exasperaba. Posiblemente me quisiera, vaya uno a saberlo, pero lo cierto es que tenía una habilidad especial para herirme."

Hace veinte años se me murió alguien. Pero no se murió con esta muerte. Simplemente, se fue. Del país, de mi vida, sobre todo de mi vida. Es peor esa muerte, se lo aseguro. Porque fui yo quien pedí que se fuera y hasta ahora nunca me lo perdoné. Es peor esa muerte, porque una queda aprisionada en el propio pasado, destruida por el propio sacrificio"

Lo que le propongo entonces, es un acuerdo, un convenio si quiere, entre lo que yo siento, entré mi amor y su libertad”.

“Ella me daba la mano y no hacía falta más. Me alcanzaba para sentir que era bien acogido. Más que besarla, más que acostarnos juntos, más que ninguna otra cosa, ella me daba la mano y eso era amor.”  

creo que fue esta frase la que mas me enamoro de esta historia, la que me permite nunca olvidarle... 

1 comentario:

  1. Hola. Después de leer un poco tus gustos, me gustaría invitarte a echarle un vistacillo a mi blog (antologiadelaula3.blogspot.com.es), a ver qué te parece! Y, si quieres, sigue la página de facebook Las palabras no se destruyen, se transforman. Creo que habrá textos que te gusten. Un saludo!

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